A cada cual lo suyo
Es lógico que cada trabajador tenga que tener sus responsabilidades y que no tiene todo que recaer sobre el jefe. Pero el jefe tiene que ser responsable de sus propias decisiones o indecisiones.
En esta categoría puedes encontrar desde los primeros pasos en la instalación de software libre hasta el manejo de redes de manera sencilla, sin grandes complicaciones. Y no nos olvidemos del hardware... Saber cómo se llama cada cosa y para qué sirve te puede llevar muy lejos en el uso de la tecnología doméstica.
Es lógico que cada trabajador tenga que tener sus responsabilidades y que no tiene todo que recaer sobre el jefe. Pero el jefe tiene que ser responsable de sus propias decisiones o indecisiones.
Que Linux Mint sea la distribución que lidera desde hace años las clasificaciones de popularidad es un hecho que crea cierta controversia acerca del cual se han escrito ríos de tinta a lo largo y ancho de la blogosfera linuxera. Seamos o no partidarios de la veracidad de dichas tablas, resulta impepinable que no hay un sistema que ponga las cosas más sencillas al usuario de a pie, aquel que no desea perderse en interminables configuraciones para conseguir que su equipo realice tareas del día a día. Siempre he tenido claro que, en esta materia, la distribución creada por el equipo liderado por Clem Lefebvre jamás tuvo rival. Mis dudas con esta última serie de lanzamientos se centraban en su base, Ubuntu 16.04 Xenial Xerus, acrecentadas además por no haber tenido la oportunidad de probar la versión anterior, Sarah.
Los sistemas operativos suelen tener a disposición del usuario diferentes sistemas de archivos para almacenar y recuperar los datos en un momento determinado. Windows utiliza NTFS y, antiguamente, FAT32 (estándar en pendrives por su compatibilidad con todos los sistemas), GNU/Linux suele utilizar por defecto EXT4 o XFS y MacOS el nuevo sistema AFS.
Estos sistemas suelen ser estables, seguros y rápidos. Ideales para un usuario final. Pero, en el mundo de los servidores y del almacenamiento de grandes cantidades de datos, la cosa cambia y las prioridades son otras. Las necesidades de funciones avanzadas, como la de gestionar una gran capacidad de almacenamiento, autoreparación (self healing), modelo transaccional (copy on write), instantáneas (snapshots), gestor de volúmenes para discos en RAID, compresión transparente…, son prioritarias.
Por lo tanto, los usuarios de servidores NAS pueden decantarse por diferentes sistemas de archivos que cubran estas necesidades y aquí encontramos diferentes opciones que, con sus pros y sus contras, intentan cubrirlas. Los más comunes son Ext4, ZFS, Btrfs, y hago una pequeña mención sobre XFS, muy comentado los últimos meses.
El artículo de hoy será bastante diferente a lo habitual. Hoy no os hablaré de nada que tenga que ver con la línea de comandos, sino de una herramienta que nos puede ayudar, y mucho, en nuestro día a día en los mundos de la Web. Concretamente, se trata de un complemento para mi navegador favorito, esto es, Firefox. Estoy hablando de DownThemAll!!, también conocido como DTA.

Ya vamos entrando en materia… A partir de este artículo y durante algunos más me dedicaré a repasar los elementos de «hardware» cuyo control es imprescindible para obtener nuestra ambicionada fotografía «de calidad». No son demasiados si somos estrictos en cuanto a su importancia. En cualquier caso, la cantidad de cachivaches y adminículos que constituyen esta cara afición podría extender esta «serie dentro de la serie» hasta el infinito. Así que vamos a centrarnos en lo imprescindible: sensor, objetivo y cuerpo de la cámara.
No es ningún secreto para nadie: KDE y su última implementación, Plasma 5, son mi suite de aplicaciones y escritorio preferidos desde hace bastante tiempo. Me inicié en GNU/Linux con el Gnome 2 que traía Ubuntu Feisty Fawn, pero rápidamente di el salto a ese océano desconocido, lleno de extrañas palabrejas con la letra K en ellas, llamado Kubuntu. Idas y venidas, distros y más distros, hasta acabar atrapado por la magia de Chakra y su único entorno. Por más que he intentado cambiar este hecho en sucesivos ataques de distro hopping no he logrado acomodarme a ningún otro salvo a Cinnamon, aunque echando en falta diversas características casi exclusivas de Plasma. También ocurre a la inversa, esto es, que creo que KDE adolece de algunas cosillas, pero en la balanza pesa más, por mucho, lo positivo que lo negativo.