Configurando iBus para Telegram Desktop en Ubuntu 18
¡Hola de nuevo! En este mi segundo artículo. Os contaré cómo me he debido adaptar –lógico, yo soy el recién llegado– al equipo de trabajo de Colaboratorio.net, ¡venid y conoced al iBus!
En esta categoría puedes encontrar desde los primeros pasos en la instalación de software libre hasta el manejo de redes de manera sencilla, sin grandes complicaciones. Y no nos olvidemos del hardware... Saber cómo se llama cada cosa y para qué sirve te puede llevar muy lejos en el uso de la tecnología doméstica.
¡Hola de nuevo! En este mi segundo artículo. Os contaré cómo me he debido adaptar –lógico, yo soy el recién llegado– al equipo de trabajo de Colaboratorio.net, ¡venid y conoced al iBus!
Es innegable que, en estos últimos años, los móviles inteligentes han revolucionado nuestras vidas. Este hecho va parejo a las aplicaciones y servicios web, que han experimentado un impulso espectacular. Y por supuesto, igualmente, todo esto viene de la mano de la cantidad de herramientas que han surgido para facilitar el desarrollo de estas aplicaciones web, aunque aquí, al igual que sucede con el huevo y la gallina, no está muy claro quién precede a quién.
Hoy en día es impensable no desarrollar una herramienta que, al menos, tenga una versión para dispositivos móviles. Aunque existe una opción que puede resolver, de un solo golpe, la necesidad de disponer de una herramienta para escritorio y otra para dispositivo móvil: las aplicaciones web.
Por todo ello, en este y en los próximos artículos escribiré sobre un framework para el desarrollo de aplicaciones web, empezando por lo más básico e intentando profundizar lo más posible. Dado que existe una gran variedad de herramientas para la creación de aplicaciones web, basadas todas en diferentes tecnologías y modelos, me he decidido por uno que, si bien no es de los más utilizados, es probablemente uno de los más sencillos de aprender. Me refiero a CodeIginiter.
Hace unas semanas Kai Uwe Broulik, un desarrollador de KDE, publicaba en su cuenta de Google Plus un interesante mensaje. Nos prometía, nada más y nada menos, mejorar la integración de navegadores como Chromium/Chrome, Firefox y Opera, con el escritorio Plasma.
Además, no es el único trabajando en este proyecto, también está Jonathan Riddell, una autoridad dentro de KDE. Otro de los desarrolladores, David Edmundson, envió una propuesta para que este proyecto forme parte de KDE. Actualmente está en revisión y se espera que sea agregado en breve, posiblemente en la versión 5.11. Pero ya es posible testearlo, porque se encuentra en los repositorios “dev” de KDE Neon y en “AUR” en Arch y derivadas.
De cualquier manera, un proyecto que tenga los nombres de estas personas y la palabra “integración” en una misma frase, es, por lo menos, algo muy interesante y que merece probarse.
Corre el rumor por la Red de que Fedora es una distribución de las duras, que no admite todos los códecs de audio y vídeo, y además está considerada como el campo de pruebas de Red Hat. El artículo de hoy tiene que ver algo con lo mencionado, ya que va sobre Chapeau, una distribución basada en Fedora Workstation que busca subsanar los peros de la primera, buscando, además, la excelencia en lo que respecta a experiencia de usuario, rendimiento y estética.
Resulta cuando menos curioso el galimatías que tienen montado actualmente en lo que a distribuciones GNU/Linux con KDE se refiere. El asunto de la diversidad, tan comentado desde hace años, que algunos alaban y otros denostan casi a partes iguales, es llevado a la máxima expresión por la empresa alemana Blue Systems, a la sazón patrocinadora y/o creadora de varios proyectos tremendamente similares entre sí, que recurren unos en otros en una especie de bucle infinito. Entre dichos trabajos destacan algunos como el instalador Calamares o los parches que dotan a Firefox y a Thunderbird de un aspecto más acorde con KDE Plasma. Conviven, eso sí, con las tres distribuciones que a día de hoy patrocinan sus desarrolladores: Maui, KDE Neon y la que hoy nos ocupa, Netrunner.
Parece que últimamente las distribuciones con base Ubuntu y escritorio Plasma casi en exclusiva proliferan como setas en otoño. No sé vosotros, pero yo tengo un lío formado a la hora de tratar de distinguir KDE neon, Netrunner, Maui, Kubuntu, Linux Mint KDE… No sé, da la sensación de que todas vienen a ofrecer más o menos lo mismo, aunque la realidad es que hay matices que pueden llegar a ser importantes, en especial en lo que se refiere a la actualización de los paquetes que conforman el entorno y la suite de aplicaciones de KDE. Animado por los buenos comentarios de Jairo, lector fiel donde los haya, no solo de este blog sino de muchos más y KDE-ero hasta la médula, me he embarcado en la revisión de una distribución con nombre y sabor hawaiano: Maui Linux 2.1 Blue Tang.