Configurando iBus para Telegram Desktop en Ubuntu 18
¡Hola de nuevo! En este mi segundo artículo. Os contaré cómo me he debido adaptar –lógico, yo soy el recién llegado– al equipo de trabajo de Colaboratorio.net, ¡venid y conoced al iBus!
En esta categoría puedes encontrar desde los primeros pasos en la instalación de software libre hasta el manejo de redes de manera sencilla, sin grandes complicaciones. Y no nos olvidemos del hardware... Saber cómo se llama cada cosa y para qué sirve te puede llevar muy lejos en el uso de la tecnología doméstica.
¡Hola de nuevo! En este mi segundo artículo. Os contaré cómo me he debido adaptar –lógico, yo soy el recién llegado– al equipo de trabajo de Colaboratorio.net, ¡venid y conoced al iBus!
Hace unas semanas El atareao nos hablaba, en un artículo de su blog, de las bondades de los códigos QR y cómo podríamos utilizarlos para hacernos la vida un poco más fácil.
Que hay casi mil distribuciones GNU/Linux censadas a día de hoy en Distrowatch es un hecho. Fríos números que a la gran mayoría de usuarios les parecen, a todas luces, excesivos. Lo cierto, a poco que uno se pare a pensar, es que tras los guarismos hay personas muy distintas, desarrolladores que se embarcan en la compleja aventura de crear un sistema basado en otro, con peculiaridades que obedecen, en muchas ocasiones, a necesidades de esos propios creadores. Pero en otras oportunidades topamos con personas que desean simplificar la vida a los demás ofreciendo sus conocimientos al servicio de la comunidad. Tal es el caso de Francisco Luque, más conocido por Frannoe, a quien sigo en su blog/web, Debian cosillas desde que su temática principal versaba sobre Ubuntu y quien un buen día se lanzó a la piscina con su propia distribución, DMDc (Debian Mate Desktop cosillas).
El software y hardware, esa sociedad que hace una gran fuerza cuando se combinan equilibradamente. ¿Pero qué está primero en importancia? ¿el software o el hardware? Como siempre, la respuesta es incierta, y lo único seguro es que el resultado será mejor cuanto mejor se lleven las dos partes. Indudablemente será el software quien brinde los servicios a nuestro servidor. Tal vez muchos ya tendrán seleccionado el sistema operativo a utilizar en su futuro NAS. Otros, posiblemente, ya tengan el hardware y quieran sacarle el máximo provecho con el sistema más adecuado. Algunos, simplemente, se comprarán un sistema completo y perfectamente equilibrado de alguna marca especializada, los cuales ya fueron pensados para la perfecta convivencia entre software y hardware.
De hecho, los sistemas operativos que traen marcas como Qnap o Synology son muy intuitivos y fáciles de utilizar. Permiten que el usuario rápidamente se centre en sus actividades y no pierda tiempo configurando dicho hardware y los servicios que implementará. De hecho, existe el proyecto Xpenology, que no es más que el sistema DSM de Synology que fue “engañado” para que permita instalarse en casi cualquier hardware. Por ahora Synology tolera este “hack”, aunque las actualizaciones del sistema no se pueden realizar. Además, dados ciertos aspectos legales discutibles de esta práctica y la importancia de la información que vamos a resguardar, recomiendo otras soluciones, de las que hablaré a continuación y en próximos artículos. O si no, ir directamente a comprar un NAS “de marca”, dado que el software es un valor agregado que no debe subestimarse.
Resulta cuando menos curioso el galimatías que tienen montado actualmente en lo que a distribuciones GNU/Linux con KDE se refiere. El asunto de la diversidad, tan comentado desde hace años, que algunos alaban y otros denostan casi a partes iguales, es llevado a la máxima expresión por la empresa alemana Blue Systems, a la sazón patrocinadora y/o creadora de varios proyectos tremendamente similares entre sí, que recurren unos en otros en una especie de bucle infinito. Entre dichos trabajos destacan algunos como el instalador Calamares o los parches que dotan a Firefox y a Thunderbird de un aspecto más acorde con KDE Plasma. Conviven, eso sí, con las tres distribuciones que a día de hoy patrocinan sus desarrolladores: Maui, KDE Neon y la que hoy nos ocupa, Netrunner.
Es innegable que, en estos últimos años, los móviles inteligentes han revolucionado nuestras vidas. Este hecho va parejo a las aplicaciones y servicios web, que han experimentado un impulso espectacular. Y por supuesto, igualmente, todo esto viene de la mano de la cantidad de herramientas que han surgido para facilitar el desarrollo de estas aplicaciones web, aunque aquí, al igual que sucede con el huevo y la gallina, no está muy claro quién precede a quién.
Hoy en día es impensable no desarrollar una herramienta que, al menos, tenga una versión para dispositivos móviles. Aunque existe una opción que puede resolver, de un solo golpe, la necesidad de disponer de una herramienta para escritorio y otra para dispositivo móvil: las aplicaciones web.
Por todo ello, en este y en los próximos artículos escribiré sobre un framework para el desarrollo de aplicaciones web, empezando por lo más básico e intentando profundizar lo más posible. Dado que existe una gran variedad de herramientas para la creación de aplicaciones web, basadas todas en diferentes tecnologías y modelos, me he decidido por uno que, si bien no es de los más utilizados, es probablemente uno de los más sencillos de aprender. Me refiero a CodeIginiter.