Este dispositivo electrónico portátil fue creado en 2011 por David Darts, un profesor de universidad de Nueva York. Con él pretendía «mostrar otra web posible, anónima y gratuita, que muestre los aspectos básicos de los comienzos de Internet, como el libre intercambio de información y datos«, según refiere la Wikipedia que dijo en entrevistas. PirateBox permite compartir archivos y comunicarse por chat en un área específica, por ejemplo durante la realización de un encuentro, u ofrecernos una línea local y libre a una biblioteca en lugares donde no es fácil el acceso a Internet. Podemos decir que PirateBox es como tener un repositorio propio con archivos de todo tipo y la posibilidad de comunicarnos entre quienes tenemos acceso a él. 

PirateBox es, ahora, un proyecto libre cuyo mantenimiento ha sido continuado por Matthias Strubel, aunque en el interior del artículo tenemos más información sobre esto que puede interesarte. Pasa, pasa, que PirateBox merece conocerse…

¿Que es una Piratebox?

Una Piratebox es un sistema que permite generar una plataforma de comunicación con un chat, un foro y, además, compartir archivos de manera totalmente anónima y offline.

Si, han leído bien, «offline«: El software crea un punto de acceso WiFi desconectado de internet que permite chatear anónimamente dentro de esta red, participar en un foro, subir y descargar archivos e, incluso, reproducir videos y audios en streaming.

Logo del dispositivo. De una imagen similar a la bandera pirata, con las dos tibias y la calavera, pero de forma muy esquemática y sin relieves, salen dos ondas como en el logotipo de la señal WiFi. Debajo, el nombre PirateBox.
Logotipo de PirateBox.

 

Inspirada en las radios piratas y en el movimiento de cultura libre, PirateBox es un dispositivo móvil auto-contenido para la colaboración y compartición de ficheros. PirateBox utiliza software libre, gratuito y de código abierto (FLOSS) para redes wireless móviles de compartición de ficheros, donde los usuarios pueden compartir anónimamente imágenes, videos, audio, documentos y otros contenidos digitales. PirateBox esta diseñado para ser estable y seguro. No se requiere registro y NINGÚN dato de la persona usuaria es registrado. El sistema no está conectado a internet a propósito, para prevenir el seguimiento y preservar la privacidad.

https://piratebox.cc

 

Se podría decir que la idea es «prima-hermana» de aquel increíble proyecto llamado Dead Drops, que consiste en pendrives localizados en diferentes lugares, en cientos de ciudades, a los que podemos conectar nuestros dispositivos y compartir archivos.

«Dead Drops», un proyecto curioso, relacionado con la filosofía de Piratebox

Incluso existe un mapa con la ubicación de los pendrives y Pirateboxes en el mundo.

Una vez conectados a esta red WiFi, nuestro navegador es dirigido a la página de bienvenida de la Piratebox y desde allí podemos hacer uso inmediato de sus funciones.

Una Piratebox no se compra, sino que se monta a partir de una Raspberry Pi o de algún router compatible, como vimos en la imágenes de más arriba.

El objetivo final del proyecto es crear conjuntos de redes interconectadas, utilizando para ello el protocolo B.A.T.M.A.N. y sincronizándolas mediante Forban.

Malas noticias

En noviembre de 2019 Matthias Strubel, el creador y mantenedor del proyecto actual, decidió, por motivos personales, sacar el pie del acelerador y el desarrollo de este software se encuentra casi detenido; pero a la espera de alguien que tome la posta.

Aquí pueden leer el anuncio de Matthias acerca del futuro próximo del proyecto; también en este subreddit pueden encontrar mucha más información.

Captura del anuncio de fin del mantenimiento por parte de Matthias.
Anuncio del fin de mantenimiento por parte de Matthias Strubel.

Principales características de una Piratebox

  • Permite subir y descargar archivos directamente desde el navegador.
  • Sala de chat y foro anónimos.
  • Servidor UPnP, que ofrece streming de audio y video directo al navegador.
  • Anónimo, pensado para favorecer la privacidad.
  • No recolecta ningún tipo de información del usuario que se conecta.
  • Distribuido bajo licencia GPLv3.

Mi experiencia de uso

Hace poco adquirí una Raspberry Pi 4, una microplaca muy interesante en prestaciones. Este modelo llegó con la idea de reemplazar a los que ya tenía en funcionamiento, lo que ha provocado que los antiguos quedaran a la espera de algún nuevo proyecto.

Es así que decidí crear una Piratebox con una vieja Raspberry Pi 1. Inicialmente instalé el software en la RPi 3 , que funcionó sin problemas (o incluso mejor). Pero me pareció que era el tipo de tarea que un modelo más limitado en prestaciones podía gestionar correctamente.

En general, los pasos para instalar y configurar el software son muy simples:

  1. Descargar la imagen que corresponda al modelo de RPi que tengamos.
  2. Instalar la imagen a la tarjeta SD.
  3. Insertar la tarjeta SD, el pendrive o disco que queramos compartir, conectar el cable Ethernet (solo necesario para la configuración inicial) y encender el aparato.
    Conectar, además, una tarjeta de red USB si se trata de una RPi 1, ya que esta no trae WiFi integrado.
  4. Conectarnos a la Piratebox mediante SSH.
    $ ssh [email protected] o [email protected] 
    Contraseña: alarm
  5. Seguir los pasos que nos indica el sistema una vez que nos logueamos. Luego de seguir dichas instrucciones el sistema estará listo para ser usado.

Como quería tener el mayor alcance posible, decidí utilizar un adaptador USB Alfa de alta potencia AWUS036H, que dispone de una antena interesante.

Si bien este hardware es plenamente compatible con GNU/Linux, no se lleva bien con la Piratebox al momento de crear un punto de acceso, posiblemente a causa de una insuficiencia de suministro eléctrico por parte de la Raspberry.

Luego de luchar algunas horas con este problema, opté simplemente por cambiar la placa de red a una de menor potencia, que funcionó ni bien fue conectada.

El plan era que la señal de red pueda llegar desde la ventana a la calle, desde un segundo piso, hasta la esquina a unos 20 o 30 metros, donde hay una parada de buses y la gente tiene mayor chance de descubrir la red.
¿Muy optimista? 🤔

Una vez configurada y funcionando, la cargué con gran cantidad de libros, algunos videos de corta duración y podcasts.

Además, dejé un mensaje en el chat y otro en el foro y esperé alguna respuesta.

El sistema de streaming de audio y video funcionó realmente bien dentro de la casa. Aunque la transmisión de video se resiente a medida que la señal decrece al alejarnos.

La señal es muy débil en la esquina. Esto me hace pensar que necesitaré un repetidor u otro hardware con mayor potencia de red.

Conclusiones tras dos meses en funcionamiento

Nadie subió absolutamente nada: Esto es comprensible. La señal llega bastante débil al sitio donde se concentra mayor cantidad de gente. La escasa señal disponible hace que la velocidad de subida sea paupérrima (intenté subir desde allí un archivo de audio y demoraba varios minutos). Subir contenido multimedia de gran tamaño es inviable de esta manera.

Nadie participó de la sala de chat ni del foro: Esto era algo que esperaba. Si alguien descubrió la red y logró conectarse, lo normal sería explorar entre los archivos a descargar y no darle mucha importancia a eso del chat y del foro.

No tengo idea de cuántas personas se conectaron: Existe un script que registra automáticamente las direcciónes MAC que se van conectando y así se puede tener una idea del número de personas que pasan por allí; pero me pareció que esto iría en contra del «espíritu» de Piratebox, así que no lo puse en práctica.

¿Éxito o fracaso?

Este sistema puede ser útil en una sala de espera o en un establecimiento educativo, porque permite compartir archivos y multimedia fácilmente. También en lugares donde haya manifestaciones fuertemente perseguidas y reprimidas por motivos políticos.

Durante unas vacaciones en el campo o en algún sitio donde no haya conexión a Internet podría resultar de utilidad, tal vez.

La opiniones son encontradas. Cuando uno lee experiencias sobre la puesta en marcha de estos dispositivos encuentra desde quien está muy conforme a quien se ha desilusionado por la nula participación de terceras personas.

Sin embargo, en los días en que se escriben estas líneas, donde los planes de datos son accesibles y encontramos redes WiFi disponibles por doquier, la Piratebox parece innecesaria.

Si bien este dispositivo se presenta como respetuoso con la privacidad y la libertad, parece anacrónico con los tiempos que corren.

Actualmente existen servicios online que ofrecen características de privacidad y/o anonimato y no se encuentran limitados al área de alcance de una red WiFi.

Finalmente, y lo mas preocupante: la gente, «en general», desconoce este tipo de proyectos y está despreocupada del cuidado de su privacidad. Algunas personas, inclusive, dudan que la «privacidad» exista como tal actualmente.

¿Qué piensan? ¿Tienen futuro este tipo de ideas?


Referencias

http://piratebox.cc

Cheapskatesguide.org – Piratebox

Michael’ s blog – Piratebox

Youtube – Vidas en Red: Piratebox: Qué es y cómo funciona

Ivoox – Milanga electrónica: Buena idea pero con aroma a obsoleto

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3 Comments
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ElCondónRotoDeGNU
2 febrero, 2020 3:51 pm

No conocía ni este ni el otro proyecto que nombras, son muy interesantes.

No le veo mucho futuro por temas de seguridad, pienso que es de primero de seguridad informática no conectarte a wifis abiertas, ni conectarte a cualquier lápiz de memoria. Quizás en tiempos de censura y/o penumbra le vería el sentido.

Muy buen y original artículo, felicidades!!