FLAC: El cuerpo (II)
En la entrada anterior le echábamos un vistazo al exterior del cuerpo de la cámara. Ahora vamos a adentrarnos en el interior de este componente, para observar sus mecanismos internos más importantes.
En la entrada anterior le echábamos un vistazo al exterior del cuerpo de la cámara. Ahora vamos a adentrarnos en el interior de este componente, para observar sus mecanismos internos más importantes.
Llegamos a la última fase… ¡por fin! La parte dedicada a la toma fotográfica se alargó de una manera tal que no llegaba a ver el final en el horizonte, pero he aquí el inicio de una nueva sección de FLAC, dedicada a lo que debemos hacer justo después de haber hecho nuestra fotografía de altísima calidad. Y por fin vamos a toquetear algo de software libre.

Ya vamos entrando en materia… A partir de este artículo y durante algunos más me dedicaré a repasar los elementos de “hardware” cuyo control es imprescindible para obtener nuestra ambicionada fotografía “de calidad”. No son demasiados si somos estrictos en cuanto a su importancia. En cualquier caso, la cantidad de cachivaches y adminículos que constituyen esta cara afición podría extender esta “serie dentro de la serie” hasta el infinito. Así que vamos a centrarnos en lo imprescindible: sensor, objetivo y cuerpo de la cámara.
Nos queda un componente más de los tres que constituyen las partes esenciales de una cámara fotográfica. La tercera pieza indispensable es la que une a las otras dos (sensor y objetivo), dándonos además el acceso necesario para controlar sus parámetros. Y además cuenta en su interior con otros mecanismos fundamentales para comprender el funcionamiento de una cámara y aprender a utilizarla correctamente. Esta primera parte la dedicaré a los aspectos “externos” de los cuerpos de cámara, mientras que la siguiente entrega se adentrará en sus interioridades.
¡Por fin! Llegamos a la madre del cordero en esto de la fotografía digital; ha sido un largo periplo desde los principios más elementales hasta llegar aquí, así que espero que lo que queda del viaje merezca la pena. De ahora en adelante nos centraremos en el proceloso mundo del píxel, con todas sus luces y sombras. Tomaos esto en todos los sentidos de la expresión. Por cierto, habréis advertido que el título de este artículo supone la primera entrega sobre revelado digital, con el número uno; que no os confunda la nomenclatura que he empleado para facilitar la búsqueda en la web de esta parte de la serie; seguimos de lleno en la fase de postproducción.
En la entrada anterior nos adentrábamos en el proceloso universo de la composición, empezando por lo más simple: los objetos compositivos y sus propiedades. Hoy vamos a dar un paso adelante en nuestra gramática fotográfica, y empezaremos a estudiar un poquito de sintaxis fotográfica.