FLAC: El cuerpo (II)
En la entrada anterior le echábamos un vistazo al exterior del cuerpo de la cámara. Ahora vamos a adentrarnos en el interior de este componente, para observar sus mecanismos internos más importantes.
En la entrada anterior le echábamos un vistazo al exterior del cuerpo de la cámara. Ahora vamos a adentrarnos en el interior de este componente, para observar sus mecanismos internos más importantes.
Parece mentira, pero hemos llegado al final… de la primera parte. Voy a dedicar este artículo a cerrar la serie de FLAC en su formato “web”, y al mismo tiempo me servirá para trazar las líneas de trabajo de cara a la segunda parte del proyecto: la edición y maquetación de FLAC en formato “libro”.
Después de un somero repaso a las posibilidades de Darktable en el revelado en blanco y negro, le toca el turno al color. Como veremos en este capítulo y el siguiente (al menos), la cosa se complica un poco, pues ahora contamos con más personajes en el escenario.
Acudir a una tienda especializada en fotografía puede ser una experiencia muy peligrosa. Lo más probable es que, al salir de la tienda, te encuentres con un par de bolsas bien nutridas de cachibaches que no habías pensado adquirir, y, lo que es peor, con tu tarjeta de crédito pidiendo a gritos un minuto de respiro. Lo mismo se aplica a las cada vez más frecuentes compras por internet, con la diferencia de que en la compra “física” al menos te das un paseo.
Los adeptos a la fotografía digital, saben bien del alto e inevitable flujo de datos generados por nuestras queridas cámaras digitales. Grandes archivos en formato RAW quedan a la espera de un delicado procesado con Darktable u otra aplicación similar. Luego de este procesado pasan a ser almacenadas en diferentes soportes, como discos externos, servicios en la nube, etc. ¿He escrito Darktable? si, y en Colaboratorio sobran artículos como este o este.
¿Un NAS puede ser una solución en la gestión de imágenes de un fotógrafo? Más abajo planteo las ventajas para un fotógrafo profesional y amateur, de utilizar un pequeño servidor NAS para tal fin. Aquí una introducción de lo que es y puede hacer un NAS.
A ver cómo explico esta primera entrada… este y los siguientes artículos (aún no sé si seguidos o alternando con otros contenidos, ya veremos) van a tratar sobre un asunto acerca del que bastante gente me ha preguntado en mi blog “natal”. Sin embargo, he decidido trasladar esta idea al colaboratorio, por las razones que expondré a continuación. Tomaros este capítulo como el título que le he puesto: un preámbulo, y también una invitación.