FLAC: El cuerpo (II)
En la entrada anterior le echábamos un vistazo al exterior del cuerpo de la cámara. Ahora vamos a adentrarnos en el interior de este componente, para observar sus mecanismos internos más importantes.
En la entrada anterior le echábamos un vistazo al exterior del cuerpo de la cámara. Ahora vamos a adentrarnos en el interior de este componente, para observar sus mecanismos internos más importantes.
Tras repasar los plugins dedicados a la luminosidad, pasamos a echarle un vistazo a los que se encargan de trabajar el color. La colección de ellos es bastante generosa, así que enfocaremos su análisis como en los capítulos precedentes: haremos un repaso de los más importantes y trataremos de organizarlos conforme a criterios prácticos.
En el momento de escribir este artículo se cumplieron diez años desde que comencé a utilizar GNU/Linux de forma continuada. Antes lo utilicé de forma esporádica en diferentes ocasiones pero, o bien le faltaba madurez al sistema en su versión de entorno de escritorio, o bien no caló tanto como para quedarse definitivamente en mi escritorio, quizá por mi falta de madurez.
Hace diez años comencé con Ubuntu como distribución y, actualmente, esta distribución cohabita con Linux Mint. De hecho, las utilizo indistintamente, pues ambas están instaladas en mi equipo en diferentes particiones. En cuanto al entorno de escritorio, uso GNOME o Cinnamon, dependiendo de qué distribución esté utilizando.
Pero, ¿qué aplicaciones utilizo?
Parece mentira, pero hemos llegado al final… de la primera parte. Voy a dedicar este artículo a cerrar la serie de FLAC en su formato “web”, y al mismo tiempo me servirá para trazar las líneas de trabajo de cara a la segunda parte del proyecto: la edición y maquetación de FLAC en formato “libro”.

Ya vamos entrando en materia… A partir de este artículo y durante algunos más me dedicaré a repasar los elementos de “hardware” cuyo control es imprescindible para obtener nuestra ambicionada fotografía “de calidad”. No son demasiados si somos estrictos en cuanto a su importancia. En cualquier caso, la cantidad de cachivaches y adminículos que constituyen esta cara afición podría extender esta “serie dentro de la serie” hasta el infinito. Así que vamos a centrarnos en lo imprescindible: sensor, objetivo y cuerpo de la cámara.
En la segunda entrega del apartado dedicado al color y Darktable, voy a repasar el grupo de plugins que considero “secundarios”, aunque esto no quiere decir que no tengan utilidad. La tienen, y en muchas ocasiones nos pueden servir para conseguir resultados efectistas de una manera rápida y cómoda.