Distribuciones GNU/Linux
MX Linux 16 Metamorphosis: Debian más fácil todavía
Cuando uno se plantea usar una distribución GNU/Linux donde prime la estabilidad, lo más inmediato en que debe pensar, si se es usuario ya con cierta experiencia, es en Debian. Luego, al menos a mí me ocurre así, surge la eterna duda entre la rama a escoger: estable está muy bien, pero algunos paquetes son del pleistoceno… Y testing también es muy recomendable, pero las actualizaciones de seguridad tardan en llegar… Tal vez Sid, pero la palabra inestable… ¿yo no buscaba justo lo contrario? Al final, uno termina por concluir que “teta y sopa no caben en la boca”, o dicho de otro modo, no se puede usar lo nuevo y lo totalmente estable a la vez. Hay que decidirse por una de las dos aproximaciones. O, tal vez, haya gente que ha pensado que la mezcla de ambas podría resultar. Aquí entra en juego la distribución que analizamos hoy.
Manjaro Architect: crea un sistema a tu medida
Que los desarrolladores de Manjaro son de los más activos entre los muchos que pueblan el ecosistema GNU/Linux es algo que no escapa a casi nadie. Si a este hecho le unimos que su comunidad tiende a lo mismo, a la participación y al apoyo en la aportación de ideas, no debe sorprendernos que sigan creando aplicaciones y adaptando scripts que contribuyen a facilitar la vida y multiplicar las opciones. Este es el caso de Manjaro Architect, una versión del popular instalador para Arch Linux que lleva ya unos años disponible y que ahora se viste de verde para permitirnos crear un Manjaro a nuestro gusto.
Manjaro: el Arch humano
¿Arch Humano? Exacto es eso lo que pretenden crear los chicos desarrolladores de Manjaro, una distro amigable con el usuario, sin olvidarse de la filosofía del rolling release.
Este desarrollo es llevado a cabo en tres países (Austria, Alemania y Francia) por lo que podemos decir que es una distro Europea.
Envía tus respaldos a un servidor remoto
El tema de los respaldos (también llamados backups) resulta preocupante para quienes el activo más preciado de su empresa es la información, pero ¿qué nivel de importancia le damos cuando confeccionamos el presupuesto de inversión tecnológica? Sabemos lo urgente/importante que es mantener los respaldos en sitios seguros y, en algunas ocasiones, hacerlos incluso redundantes. Pero si contamos con baja inversión tecnológica, no queda otra que trabajar con lo que tengamos a nuestro alcance.
Cómo montar un NAS: El Software
FreeNAS, OpenMediaVault, Rockstor y otras opciones para tu servidor.
El software y hardware, esa sociedad que hace una gran fuerza cuando se combinan equilibradamente. ¿Pero qué está primero en importancia? ¿el software o el hardware? Como siempre, la respuesta es incierta, y lo único seguro es que el resultado será mejor cuanto mejor se lleven las dos partes. Indudablemente será el software quien brinde los servicios a nuestro servidor. Tal vez muchos ya tendrán seleccionado el sistema operativo a utilizar en su futuro NAS. Otros, posiblemente, ya tengan el hardware y quieran sacarle el máximo provecho con el sistema más adecuado. Algunos, simplemente, se comprarán un sistema completo y perfectamente equilibrado de alguna marca especializada, los cuales ya fueron pensados para la perfecta convivencia entre software y hardware.
De hecho, los sistemas operativos que traen marcas como Qnap o Synology son muy intuitivos y fáciles de utilizar. Permiten que el usuario rápidamente se centre en sus actividades y no pierda tiempo configurando dicho hardware y los servicios que implementará. De hecho, existe el proyecto Xpenology, que no es más que el sistema DSM de Synology que fue “engañado” para que permita instalarse en casi cualquier hardware. Por ahora Synology tolera este “hack”, aunque las actualizaciones del sistema no se pueden realizar. Además, dados ciertos aspectos legales discutibles de esta práctica y la importancia de la información que vamos a resguardar, recomiendo otras soluciones, de las que hablaré a continuación y en próximos artículos. O si no, ir directamente a comprar un NAS “de marca”, dado que el software es un valor agregado que no debe subestimarse.



















