Distribuciones GNU/Linux
Maui Linux 2.1: entre Kubuntu y KDE neon
Parece que últimamente las distribuciones con base Ubuntu y escritorio Plasma casi en exclusiva proliferan como setas en otoño. No sé vosotros, pero yo tengo un lío formado a la hora de tratar de distinguir KDE neon, Netrunner, Maui, Kubuntu, Linux Mint KDE… No sé, da la sensación de que todas vienen a ofrecer más o menos lo mismo, aunque la realidad es que hay matices que pueden llegar a ser importantes, en especial en lo que se refiere a la actualización de los paquetes que conforman el entorno y la suite de aplicaciones de KDE. Animado por los buenos comentarios de Jairo, lector fiel donde los haya, no solo de este blog sino de muchos más y KDE-ero hasta la médula, me he embarcado en la revisión de una distribución con nombre y sabor hawaiano: Maui Linux 2.1 Blue Tang.
Ventoy o cómo arrancar diversos sistemas operativos fácilmente
Ventoy es una nueva herramienta libre distribuida con licencia GPL v3 (versión 3), cuya funcionalidad principal es la creación de dispositivos de arranque. Aunque existen otros programas de software con funciones similares, la novedad aquí consiste en que puedes arrancar imágenes ISO con un simple copiado a cualquier directorio dentro del dispositivo de arranque, y sin necesidad de pasos posteriores.
Migración a GNU/Linux: Segunda parte
SEGUNDO PASO: Probar distribuciones GNU Linux.
Una vez que hayamos sorteado el primer paso de la migración, que consistía en desenvolvernos de forma fluida con las herramientas libres que luego utilizaremos en nuestro GNU/Linux, será hora de avanzar y ponernos otro objetivo. Se trata de un primer acercamiento. En este caso, el segundo punto de una migración exitosa tiene que ver con probar el sistema operativo en forma de Live. Se puede trabajar como si estuvieras en tu sistema, instalar aplicaciones, cambiar estilos, temas, etc Lo único que hay que tener en cuenta es que todo lo que hagas se pierde cuando apagas el equipo.
Es recomendable elegir 3 o 4 distribuciones y probarlas. Así se comienza a tener un primer contacto con Linux y ver las características de las diferentes distribuciones. etc. Esto también permitirá comparar y determinar cual o cuales de las distribuciones resulta más fácil, de nuestro agrado, etc
El segundo punto de una migración exitosa tiene que ver con probar el sistema operativo GNU/Linux. Para ello existen varias maneras, pero primero…
Cómo montar un NAS: El Software
FreeNAS, OpenMediaVault, Rockstor y otras opciones para tu servidor.
El software y hardware, esa sociedad que hace una gran fuerza cuando se combinan equilibradamente. ¿Pero qué está primero en importancia? ¿el software o el hardware? Como siempre, la respuesta es incierta, y lo único seguro es que el resultado será mejor cuanto mejor se lleven las dos partes. Indudablemente será el software quien brinde los servicios a nuestro servidor. Tal vez muchos ya tendrán seleccionado el sistema operativo a utilizar en su futuro NAS. Otros, posiblemente, ya tengan el hardware y quieran sacarle el máximo provecho con el sistema más adecuado. Algunos, simplemente, se comprarán un sistema completo y perfectamente equilibrado de alguna marca especializada, los cuales ya fueron pensados para la perfecta convivencia entre software y hardware.
De hecho, los sistemas operativos que traen marcas como Qnap o Synology son muy intuitivos y fáciles de utilizar. Permiten que el usuario rápidamente se centre en sus actividades y no pierda tiempo configurando dicho hardware y los servicios que implementará. De hecho, existe el proyecto Xpenology, que no es más que el sistema DSM de Synology que fue “engañado” para que permita instalarse en casi cualquier hardware. Por ahora Synology tolera este “hack”, aunque las actualizaciones del sistema no se pueden realizar. Además, dados ciertos aspectos legales discutibles de esta práctica y la importancia de la información que vamos a resguardar, recomiendo otras soluciones, de las que hablaré a continuación y en próximos artículos. O si no, ir directamente a comprar un NAS “de marca”, dado que el software es un valor agregado que no debe subestimarse.



















